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Tender la cama. Un suplicio o una delicia

Todos hemos enfrentado esa lucha diaria que es tender la cama. Desde chicos, es una de las primeras responsabilidades que se nos asigna (afortunados las que se han salvado de esta) y nos la tratan de vender como un “logro” más dentro de toda esa rutina (a veces aburridora) que conlleva la madurez.
“Ojalá esta cama se tendiera sola” repetimos una y otra vez mientras sacudimos la almohada y halamos la sábana de un lado cuidadosamente para no descubrir el otro (y bueno, es que en realidad es muy probable que luego de responder llamadas desde nuestros relojes y ver a los ojos a quien nos llama a través de un teléfono, pronto podamos tener una cama que se tienda sola). Pero mientras llega ese maravilloso día en que: “taraaaán” la cama quede perfecta sin nosotros mover un dedo, la realidad es que nos va a tocar hacer de esta tarea un programa bastante divertido. Y si!!! Se puede! En esta y otras entradas a este blog, estaremos dedicando un espacio para compartir con ustedes cómo tras levantarnos renovados, podemos iniciar nuestra rutina haciendo de la tendida de cama una actividad completamente disfrutable.

Lo primero es que tanto para dormir bien como para tener una cama de revista, debemos contar con unos productos esenciales. A continuación te los vamos a describir para que tu cama se convierta en ese espacio al que no veas la hora de volver cada noche.

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