Descanso

¿Roncas? Puedes tener apnea del sueño!

¿Roncas?

Tu pareja te ha levantado en la mitad de la noche diciéndote que estás roncando? O al contrario, sus ronquidos han interrumpido tu sueño?

Cualquiera que sea la situación, es importante saber que el acto de roncar además de ser molesto, puede estar revelando un problema más serio. Lo primero que debemos identificar es el sonido. Es constante y continuo? O es cambiante e interrumpido (da la sensación de que la persona se fuera a ahogar de repente)? Si es como este último, se debe estar atento a los siguientes síntomas adicionales:
– sueño poco profundo
– cansancio, letargo o dificultad para concentrarse al día siguiente
– migrañas matutinas repetitivas
– irritabilidad al despertar
Esto, sumado a algunas condiciones fisiológicas y/o a algunos hábitos, puede sugerir apnea del sueño.

La apnea del sueño es un trastorno del sueño que ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan tanto que estrechan las vías respiratorias, impidiendo el flujo de aire hacia el esternón. A continuación, el oxígeno en la sangre baja y el cerebro, al detectar esta falta, envía una señal que despierta la persona. Esto puede ocurrir hasta más de una vez por minuto, interrumpiendo el sueño al punto de casi pasar una noche en vela sin darse cuenta (el
estímulo del cerebro para reanudar la respiración es tan sutil que al otro día no se recuerda; lo cierto del caso es que no se alcanza la fase del sueño profundo que es la que recupera).
La apnea del sueño es mucho más común en personas con sobrepeso y personas que fuman, beben o toman medicamentos para dormir. Sin embargo, no es excluyente del resto (de hecho, hasta los niños la pueden padecer!)

Adicional a una mala noche, la apnea del sueño puede ser el factor desencadenante de algunas condiciones graves como los accidentes cerebro vasculares, la hipertensión, las complicaciones respiratorias, el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y las enfermedades hepáticas, entre las probadas.

Entonces… cómo podemos curar la apnea del sueño? Lo primero es evitarla con buenos hábitos. Si ya se padece es importante consultar un especialista para que recomiende un tratamiento que puede variar desde una nariguera, una placa dental, un dispositivo de aire a presión continua, hasta una cirugía correctiva.

Para evitar la apnea del sueño, puedes seguir estas recomendaciones:
– mantener un peso adecuado para la edad y la talla
– dormir de lado (nunca boca arriba)
– evitar los sedantes antes de dormir o los medicamentos para conciliar el sueño (sabías que nuestro cuerpo produce todas las sustancias que necesitamos para podernos dormir?)
– no fumar
– no consumir licor
– realizar actividad física
– tener una rutina de sueño establecida

La apnea del sueño afecta a más de ¼ de la población adulta, y más de la mitad no están diagnosticados.
Evita la apnea del sueño. Duerme bien y levántate mejor!

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