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Feliz día mamá

Todas las madres sabemos que somos celebradas diariamente por nuestras familias. Un abrazo de un hijo después de una pataleta, una invitación a jugar cuando estamos ocupadas, una mirada complaciente de nuestra pareja… son todos pequeños detalles que agradecemos infinitamente y que hacen que el trabajo más duro sea el mejor del mundo: ser mamá. 

…Pero cuándo fue la última vez que te celebraste tu misma? Cuando fue la última vez que cerraste la puerta con llave y te bañaste sin interrupciones? Cuándo fue la última vez que te dijiste en voz alta: Felicitaciones! Eres una excelente madre?

…Sí. Sabemos que quizás ni lo recuerdas, porque después de noches en vela (o noches donde te dormiste sin darte cuenta), días sin minutos y tantaaaas situaciones que requerían de tu atención a la misma vez, tú estabas de última en la lista. 

Así que cierra los ojos. Pon ambas manos sobre tu corazón, y solo cuando sientas su latido, RESPIRA. Llena tus pulmones de vida y luego exhala tus inseguridades. De nuevo: respira profundo y exhala lentamente. 

Ahora sonríe. Lo estás haciendo muy bien! Estás haciendo lo mejor que puedes hacer con lo que tienes y aunque para ti no lo sea, para tu familia siempre será suficiente. 

Es hora de celebrarte tu misma. 

De agradecerte.

De reconocerte, porque dejaste de ser aquella mujer desde el momento que nació tu primer hijo. Y hoy eres una nueva versión. Una versión mejorada. Quizás con más dudas, con más inseguridades y con más cansancio, pero con una capacidad infinita de amar… y al final, eso es lo que este mundo más necesita. 

Hoy antes de dormirte, piensa qué diría tu mejor amiga de tí si le estuvieran preguntando cómo eres. Qué es lo que más valora de ti? Por qué se siente orgullosa de ser tu amiga? Qué admira de ti? … exacto. Ya verás cómo a veces nos falta vernos a nosotras mismas como nuestras mejores amigas. 

Entonces celebremos! Hoy hagamos una comida especial; puede ser un picnic en casa! (y deja que los demás laven los platos!)

Cierra la puerta, pon tu playlist favorito y si tienes una velita con olor, enciéndela y date un baño largo y sin remordimientos!

Elige tus sábanas favoritas, arrópate y por primera vez en mucho tiempo, date el lujo de levantarte de la cama cuando TU quieras. No cuando los demás quieran. Es tu día! Ya luego volverás a estar al mando de la rutina.

Sal a dar una caminada. Si hay pasto, quítate los zapatos. Sentirás la energía de la tierra recargarte!

Y date permiso de ver ese programa que te encanta, o de leer ese libro que lleva días en el nochero. Te gusta pintar? Armar rompecabezas? Hazlo! A veces esto se nos olvida: el mundo NO se va a acabar porque nos demos un gustico. Al contrario, el mundo nos necesita felices. 

Feliz día, mamá!

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